A diferencia de las demás guardianas, el diseño de Zoe se aleja de la paleta tradicional e incorpora tonos morados, azules y oscuros. Esta elección no es casual, ya que refleja su historia dentro del universo: una guardiana elegida hace mucho tiempo cuya conexión con la Primera Estrella se corrompió, convirtiéndola en una figura caótica que rompe con el equilibrio de la luz.